¿Cómo atiendo a las clientas que escriben a mi centro por la noche o con el centro cerrado?
UIA Cita responde por WhatsApp las 24 horas y da la cita directamente, consultando el Google Calendar real del centro para no ofrecer nunca un hueco ocupado. La clienta recibe su hora sin que nadie del centro toque el móvil, y la cita queda creada en el calendario. Cuesta 149 €/mes con el IVA incluido, todo incluido.
- Responde por WhatsApp las 24 horas
- 149 €/mes con el IVA incluido (123,14 € más IVA)
- 149 € de instalación de pago único, o 1.480 € al año sin instalación
- Garantía de 5 citas en 30 días o se devuelve el primer mes
- Sin límite de profesionales, con una agenda para cada persona del equipo
Lo que pasa cuando el centro está cerrado
Una clienta que escribe a las once de la noche pidiendo cita hoy suele esperar hasta la mañana siguiente para tener respuesta, y a veces ni eso: el mensaje se pierde entre otros y nadie contesta. UIA Cita conecta el WhatsApp del centro con su Google Calendar y responde en el momento, también fuera de horario, también en domingo.
Cómo sabe qué hueco ofrecer
El agente no inventa disponibilidad. Consulta el calendario real del centro, y si por el motivo que sea la agenda no contesta, no ofrece ninguna hora: deriva la conversación a una persona. La regla es simple: antes no ofrecer hora que ofrecer una que luego no existe, porque quien se planta en la puerta a las cinco de la tarde esperando su cita es una clienta real, no un dato de prueba.
Qué necesita el centro para arrancar
En el alta se carga el catálogo de servicios: nombre, duración y precio de cada uno. La duración no es un trámite menor — sin ella el agente no sabe cuánto hueco bloquear, y una manicura de cuarenta minutos metida en un hueco de veinte descoloca toda la tarde siguiente. Con ese catálogo cargado, el agente entiende peticiones como «quiero hacerme la raíz» y las traduce al servicio correspondiente del centro.
Con varios profesionales
Si el centro tiene varias personas trabajando, cada una tiene su propia agenda conectada, y el agente sabe quién hace qué: no ofrece el primer hueco libre que encuentra, sino el de la persona que presta ese servicio concreto.
Lo que no hace, a propósito
Si alguien escribe describiendo un síntoma o preguntando si un tratamiento le conviene, el agente no opina ni valora el caso: lo dice con claridad y avisa a una persona del centro. Tampoco negocia precios ni inventa descuentos — dice el precio del catálogo o, si no lo tiene, remite a que lo confirmen en el centro. Y si alguien del equipo ya está escribiendo en esa conversación, el agente calla.
La cita queda hecha, no apuntada
Cuando se confirma, la cita se crea en el Google Calendar del centro con el servicio, el nombre y el teléfono: nadie tiene que copiarla a mano al día siguiente. Lo que no hace es escribirla en el programa de gestión del centro (Koibox, Flowww u otros); si ese programa da un enlace iCal, UIA lo lee para no chocar con esas citas, pero la gestión sigue en su sitio de siempre.
Precio y cómo empezar
UIA Cita cuesta 149 €/mes con el IVA incluido, con 149 € de instalación de pago único, o 1.480 € al año sin instalación. Se paga desde el primer día, sin periodo de prueba, pero con garantía: si en 30 días no genera 5 citas, se devuelve el primer mes. El alta es por invitación, así que el paso siguiente es pedir acceso, no registrarse directamente.